viernes, 24 de mayo de 2013

Consejos prácticos de mantenimiento de suelos de exterior.




·        Una tarima exterior requiere una limpieza meticulosa dos veces por año. Dicha limpieza permite erradicar la aparición de hongos y la fijación de diferentes tipos de polución, fuentes principales de la resbaladicidad.

·        Esta limpieza puede efectuarse manualmente con un cepillo no metálico y agua, con una lijadora, o con agua a presión con potencia adaptada, orientación a 90º y altura mínima de 50 cm. Se desaconseja utilizar productos abrasivos o agresivos. 

·        Las soluciones de limpieza expuestas solo contribuyen a restaurar parcialmente el color original de la madera. La madera en exterior sufre alteración de su color natural por el efecto combinado de la acción del sol y los agentes atmosféricos, este fenómeno se debe considerar normal y afecta a todas las maderas. Para este propósito, existen en el mercado productos renovadores o recuperadores de madera agrisada.


·        Transcurrido el primer año de la colocación de la terraza, se aconseja realizar una revisión general de fijaciones y lamas. Algunas lamas pueden sufrir alteraciones más o menos graves en función de su grado de exposición. Según la norma UNE 56823 se considera que aproximadamente el 5% de las piezas sufrirán dichas alteraciones.

·        Como consecuencia de lo anterior es frecuente que se formen fendas en la superficie de las tablas, y sobre todo en las testas. Se aconseja mojar las lamas por la noche, sobre todo en verano, para que las grietas se cierren. Este fenómeno se considera aceptable dentro de los límites marcados en la UNE 56823.

·        Si se quiere paliar el fenómeno de decoloración debe aplicarse un tratamiento de protección superficial. Los productos más eficaces son los que actúan a poro abierto y fundamentalmente los aceites y lasures.

·        Este acabado debe de aplicarse en cada temporada sabiendo que en invierno se mancha con facilidad. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario